6 de diciembre de 2013

Lluvia de hipócritas y demagogos tras la muerte de Nelson Mandela

3
Publicado por

Escrito por Óscar.

"Murió Nelson Mandela, un grande", dicen hoy los oportunistas a lo largo y ancho del mundo. "Un tipo admirable", claman quienes alaban su figura pero combaten sus ideas. "Un crack", le califican incluso. "Un ejemplo", sin saber que Madiba es más que una película de Hollywood. Y es que es difícil hablar de Mandela sin hablar de desobediencia, sin hablar de lucha de clases o del apoyo de Fidel Castro. Pero eso, claro, ya no hace tanta gracia.

Hoy, los que consienten y fomentan las redadas racistas que vemos en tantos barrios, escribirán en su facebook lo genial que era Mandela y lo tristes que están por su muerte; y los que practican dichas redadas, también. Y el ministro que ha vuelto a recubrir de cuchillas la valla de Melilla, al igual que los progres del PSOE que las instalaron en su día, anunciarán ante una pantalla lo apesadumbrados que se encuentran.

Hasta Hermann Terstch se ha unido a la fiesta.
Y como él, no tardando, media ejecutiva del PP saldrá con sus loas mientras criminalizan y reprimen igual que los carceleros de Madiba. Y hasta vendrán los mismos que en Toledo votaron en contra de cambiar la "calle 18 de Julio" por la "calle Nelson Mandela" con palabras bonitas y fingida tristeza.


Incluso el líder de la derecha británica, David Cameron, ha enviado sus condolencias por la muerte de Mandela. No está de más recordar el cartel en el que las juventudes conservadoras, partido que hoy lidera, exigían la horca para el que calificaban como "terrorista".

"Ahorquen a Nelson Mandela y todos los terroristas
del Congreso Nacional Africano, son asesinos"
(Imagen vía Íñigo S. Ugarte, @Guerraeterna)

Honrar la memoria de Mandela es exigir al Gobierno español el cierre inmediato de los CIEs (centros de internamiento para extranjeros) donde cientos de inmigrantes permanecen encerrados en condiciones lamentables. Honrar la memoria de Mandela es sentir como propio cada desgarro que sufre la carne de quienes saltan una verja llena de chuchilas en busca de un futuro mejor y de pan para sus hijos, y rebelarnos ante la discriminación racial.

Honrar la memoria de Mandela es también honrar la inestimable ayuda de Cuba, como el propio expresidente sudafricano agradecía: "en los momentos más sombríos de nuestra patria, en la lucha contra el apartheid, Fidel estuvo siempre a nuestro lado".

Por eso llaman especialmente la atención palabras como las de la mercenaria Yoani Sánchez:

No, Yoani, Madiba cambió la violencia y el odio al enemigo por concordia sólo cuando el enemigo ya había sido derrotado. Y su enemigo no era sino gentuza como tú, vendida por un puñado de dólares.

De la visita del líder sudafricano a La Habana en 1991 nos quedan imágenes como las del documental adjunto unas líneas más abajo. Nos queda también el discurso que Mandela pronunció ante miles de personas, del cual destacan fragmentos como:

El pueblo cubano ocupa un lugar especial en el corazón de los pueblos de África. Los internacionalistas cubanos hicieron una contribución a la independencia, la libertad y la justicia en África que no tiene paralelo por los principios y el desinterés que la caracterizan.
Desde sus días iníciales, la Revolución Cubana ha sido una fuente de inspiración para todos los pueblos amantes de la libertad.

También honramos al gran Che Guevara, cuyas hazañas revolucionarias —incluso en nuestro continente— fueron de tal magnitud que ningún encargado de censura en la prisión nos las pudo ocultar. La vida del Che es una inspiración para todo ser humano que ame la libertad. Siempre honraremos su memoria.

 


Madiba nos ha dejado, pero su ejemplo permanecerá siempre en quienes luchen por la justicia en el mundo. Y su ejemplo, lejos de la imagen que dan los grandes medios de comunicación, no es el de un débil anciano que apenas camina, sino el de un incansable luchador, un guerrillero que hasta 2008 permaneció en la lista de presuntos terroristas de EEUU pese a la hipocresía de sus dirigentes, que ahora aprovechan su muerte para hacer campaña.


Para seguir construyendo el sueño de Nelson Mandela, sigamos combatiendo la discriminación racial ("Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión."), sigamos exigiendo el cese del bloqueo imperialista sobre países soberanos ("Me siento orgulloso de encontrarme entre aquellos que apoyan el derecho de los cubanos a elegir su propio destino. Las sanciones que castigan a los cubanos por haber elegido la autodeterminación se oponen al orden mundial que queremos instaurar.") y sigamos reclamando una educación de calidad para el pueblo ("La educación es el arma mas poderosa para cambiar el mundo.").

Continuar su lucha es, más allá de palabras vacías, el mejor homenaje posible.


3 comentarios:

  1. Tenía pensado escribir para mañana un artículo de Nelson Mandela, pero veo que ya has criticado tú hoy a todos los "progres" del PSOE. Hablar de Mandela y de la lucha de clases es una -perdón por la expresión- gilipollez. Mandela luchó contra la desigualdad racial, pero no consiguió -evidentemente muy a su pesar- bajar los índices de pobreza de su país. Su objetivo era igualar la raza negra a la blanca, acabar con el apartheid, y lo consiguió. Durante los años 50 intentó ser un "Che Guevara", y tras 27 años y medio en la cárcel se dio cuenta de que así no conseguiría nada; más que lo mataran, como le ocurrió al Che. En la cárcel pudo pensar y calibrar la situación personal y estatal de su país, e hizo lo que creía más conveniente: abandonar las armas y caminar desnudo, a tiro de todos, pero con el amor y la humanidad por delante. Este artículo es insultante a los ojos de un hombre que se desquitó de ideologías, de colores de piel, de ideales marxistas, liberales, socialistas, capitalistas o anarquistas para conseguir un mundo mejor. Un mundo más igual. Un mundo más justo por el que luchamos todos; salvo los extremistas de un lado y otro que prefieren la muerte (entendida como expresión metafórica) de su contrario. No sé qué habrás leído de Mandela, pero estoy convencido de que te has quedado con el extracto que te ha salido de las pelotas. No suelo calificar ni criticar artículos del medio en el que escribo, pero este abre una ventana a la vergüenza.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como sabes, no hay ningún problema con que publiques un texto criticando lo que aquí se dice, los colaboradores de la web no tienen por qué coincidir en sus opiniones y siempre es sano el debate.

      Eliminar
    2. No creo que sea ninguna "gilipollez" relacionar a Mandela con la lucha de clases, Miguel, ni mucho menos.

      Tampoco creo que al salir de prisión renunciase a la violencia sólo para "caminar desnudo, con el amor y la humanidad por delante". Renunció a la lucha armada porque ésta ya había conseguido su objetivo: porque cuando entró en prisión todo el mundo tenía relaciones con la República Sudafricana como un estado más, pero cuando salió de allí la mayor parte de la comunidad internacional lo consideraba ya un estado racista que había que abolir (de hecho salió de la cárcel por la ingente presión internacional).

      Tampoco creo que "se desquitase" de ideologías, no en vano su partido gobernó desde el principio con el Partido Comunista de Sudáfrica. Sobre el marxismo, de hecho, reconoció que fue para él una magnífica herramienta de cara a analizar el conflicto que vivía su pueblo y no verlo sólo como un problema blancos-negros.

      Incluso el discurso que adjunto arriba, pronunciado en La Habana y en el que agradece a la Revolución Cubana su apoyo y aplaude la lucha del Che y de Fidel, es de 1991, cuando ya había salido de prisión y según tú se había desquitado de ideologías.

      Aunque en sus últimos años de vida (cuando ya había abandonado la vida política) todos los líderes mundiales quisieran tener una foto con él, creo que quedarse sólo con ese minúsculo período es equivocado.

      Eliminar

Lecturas Populares

Suscripción al blog.

Seguidores en Blogger