10 de diciembre de 2013

El poder risueño

0
Publicado por


Han conseguido que la alegría esté en sus filas y en nuestra trinchera el llanto y la desesperación acapare nuestros sentimientos.

Cada día aumenta, sin freno, como una marea. Suavemente. Sin vergüenza. Sin pausa. Esa risa sin decoro que les ilumina el rostro, protegida y armada contra el llanto, la negación, la rabia desorganizada.

Auspiciados por el voto, destruyen los derechos que debían mejorar, sin pudor ni oído. Aquello que nos pertenecía ya no existe. Lo hemos perdido todo. De nada sirve militar ni vocear. Lo pasado ya no sirve, ni pancartas, ni insultos, ni gritos, ni manos al aire.

Su risa, su idiosincrasia; la que opera con lo alto de la pirámide española, nos ataca cada semana con comentarios indecentes, como ‘’la huelga de estudiantes es una fiesta de cumpleaños comparada con la de Chile o Grecia’’ de nuestro ministro Wert o ‘’los salarios están subiendo’’ de nuestro ministro Montoro. La ciudadanía no responde, elucubra tiempos mejores y agacha la cabeza bajo la frase ‘’no podemos hacer nada’’. Ellos, protegidos bajo sus fuerzas continuas de policía, roban, infestan de corrupción los puestos que nos representan, rompen relaciones con la ciudadanía y bajo el amparo del voto, protegen a banqueros y desprecian y eliminan los derechos marcados en una constitución la cual vanaglorian en su treinta y cinco aniversario, con su risa y su elitismo.

¿Qué podemos hacer? Si nos roban cada día. Si el que es elegido por nosotros nos ataca a diario. Si están protegidos. Solo nos queda una alternativa. Luchar. Pero para luchar debemos estar unidos y para ello debemos conocer a los que están en nuestra trinchera.

Hay que tener presente que durante cuarenta años de dictadura y treinta y ocho de pseudo-democracia, han conseguido dormirnos con un rápido paso del analfabetismo a la televisión y una dura campaña de miedo a la tortura y al cambio. Es por ello que muchas personas tienen miedo a luchar, ya que los cambios suelen ser duros y la lucha nos resta mucho tiempo. Aquí también debemos incluir a aquellas personas que no desean la cultura y que no les importa un cambio mientras no les afecte directamente. Todas estas personas se sitúan en la denominada mayoría silenciosa, aquella que no actúa y que apoya indirectamente al poder.

En otro lado se sitúan personas que sirven al poder, bajo una militancia o de manera directa, con donaciones y ‘amiguismos’.

En otra zona se sitúan personas que militan en partidos contra el poder o en sindicatos. Luchan en nuestro bando pero en distinto lugar y a veces incluso se unen a la necesidad del poder. Desde esta posición muchos atacan al poder de manera directa y es nuestra mayor esperanza.

Al final, se encuentran, los que sin militar, buscan soluciones de manera activa para los problemas en los que nos encontramos todos.

Entonces, ¿cómo podemos luchar? Debemos concienciar, poco a poco, como la marea, como su corrupción, a toda la población, ya que así podremos enfrentarnos a ellos, cara a cara.

El mayor problema de la ciudadanía española es la desorganización y sin una clara idea de derrota del poder que nos oprime bajo una organización exenta de sindicatos y partidos, jamás les venceremos.
Gota a gota debemos hablar con las personas que nos rodean concienciándoles del problema que vivimos y de la necesidad de un contrapoder que enfrente al poder establecido. Sin aquellos que les votan, sin los gitanos de nuestros barrios, sin los ‘ni-ni’, sin los ‘canis’,  sin las personas que componen este país no podemos vencerles.

Debemos recuperar la magia de los payasos, la sonrisa que nos han robado y se han apropiado. Debemos borrarles la risa de la cara y convertir nuestro llanto en su miedo.

Artículo realizado por @javi_magan.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Lecturas Populares

Suscripción al blog.

Seguidores en Blogger