9 de marzo de 2013

Algunos de más y otros de menos.

0
Publicado por



En este equipo de gobierno los ministros hablan a veces de más y a veces de menos. Los ministros, deben dar explicaciones del porqué de sus acciones políticas al Parlamento y al ciudadano que, puestos a decir verdades, somos los que sufrimos su gestión.

            Un ejemplo de político que habla de menos es Ana Mato (curioso apellido para una ministra de Sanidad); cuando la prensa se le acercó ayer por la mañana y le preguntó por el dinero ilícito invertido en la diversión y disfrute de su familia. No se le ocurre decir cosa más bárbara que ya he dado todas las explicaciones que tenía que dar. Elemental, querido Watson; ¿por qué iba ella a tener que explicarte a ti lo que gasta o deja de gastar con dinero ilegal en el cumpleaños de su hija? Serán los periodistas, que son unos rojos...

            Sobre dirigentes populares que hablan de más, el premio gordo se lo podría llevar Dolores de Cospedal con su retribución simulada, o su simulación de pago del revés de un lado de Pepito Grillo y la ballena de los cuentos de nunca jamás. Está claro que intentó decir muchos tecnicismos, para que los paletillos del pueblo no entendiéramos lo que decía, pero tanto fue el cántaro a la fuente, que al final se rompió.

            No obstante, para mí el premio de hablar de más se lo lleva el tito Wert llamando fascistas a los ciudadanos tras las protestas por sus políticas educativas. Sus palabras me llegaron al fondo de mi corazón. Todo el mundo sabe que el pueblo es un fascista por manifestarse, o por protestar ante las políticas de los gobernantes; algo así debía de poner en el libro de historia de su padre... militante de la Falange, ya saben.

            Y para acabar, Jorge Fernández Díaz. El pez más gordo de la pecera. Nuestro ministro de Interior se ha tomado muy en serio eso de la libertad de expresión. Me parece genial que opine y que hable delante de los medios de comunicación; pero por favor, conecte usted la lengua con el cerebro cuando vaya a hablar. Se permite decir perlas como que la homosexualidad es antinatural, que el matrimonio entre personas del mismo sexo es inviable y que el principio de la sociedad es la procreación. Dicho esto, la antinaturalidad basada en la inseminación de una paloma a la “Virgen María” tiene mucho más sentido que el amor real de dos personas, como dice Manuel Vicent; y en cuanto a la procreación... si todo va bien, los homosexuales y los curas procrean más o menos lo mismo.

            Sé que ahora se preguntarán, ¿cuándo y cómo hablan los políticos? Pues a mi parecer, deben explicar todas sus actuaciones políticas al ciudadano, porque es a quien les va a afectar sus decisiones; y los juicios de valor en un cargo de su posición... o se los guardan para sí o que lo comenten con su almohada antes de decir alguna estupidez del tamaño de su sueldo.

Artículo realizado por Miguel Ortega.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Lecturas Populares

Suscripción al blog.

Seguidores en Blogger