11 de febrero de 2013

No hay devaluaciones “Buenas”, podemos decir que era un “Mal Necesario”.

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Pareciera que estamos imitando a la IV república con respecto a las devaluaciones, casi todas las devaluaciones que se han hecho a través de la historia han sido en época de carnaval. Ayer, viernes 8 nos indican otra devaluación de un 46,5 %. Lo primero que tenemos de tener claro que no existen devaluaciones “Buenas”. Estas acciones económicas afectan los bolsillos de los asalariados, de la persona de 15 y último. Ni decir de las amas de casa que ven como los productos son rápidamente adecuados al nuevo monto de la paridad BsF/$. Aun cuando sabemos que muchos de ellos fueron fabricados con dólar a 4,30. Los fabricantes tienen un artilugio para eso, y lo denominan “Costo de Reposición”. Lo único malo y aberrante es que somos nosotros los ciudadanos que tenemos que sacar de nuestro propio bolsillo para cancelar ese invento capitalista de “Costo de Reposición”, sin que el empresario saque de sus ganancias ningún centavo para ese fulano costo. Aquí si debe intervenir el estado con toda su fuerza, y regular las ganancias de estos fariseos convertidos en comerciantes. Pero ese es otro tema…sigamos con la Devaluación.
La devaluación es una acción contraria a lo que en una economía sana pueda suceder. Gobiernos de la IV república devaluaban para beneficio de un pequeñísimo grupo de oligarcas que tenían sus cuentas en dólares. Aquí también debemos estar claro como el agua, quienes se benefician de las devaluaciones ¿los que tienen dólares o los que tenemos Bsf?. Simple respuesta. Sería interesante ver como se “movió” el mercado de divisas los días anteriores a esta devaluación y quienes fueron sus protagonistas, seguros que descubriríamos gente de los dos bandos políticos. Es famoso el caso de un Cardenal de la Iglesia Católica, quien estuvo en la lista negra de las personas que compraron y sacaron muchos dólares cuando el “viernes negro” de Luis Herrera Campins.
El efecto más nocivo de la devaluación es el aumento del desempleo, el subempleo y la inflación. Por ello nos resulta extraño que, no haya existido una comunicación e información bien detallada al pueblo soberano a través del tren ejecutivo de finanzas, sino, más bien, voceros del BCV negaron reiteradamente estas medidas económicas. El Presidente Chávez ha dicho reiteradamente que al pueblo hay que explicarle las cosas, un pueblo informado es menos manipulable, y más, si estas acciones afectan su vida diaria. En los años noventa existió la matriz de opinión de que nuestra economía debía recurrir a devaluaciones progresivas. Esta tesis era empujada desde los grandes centros de poder económico. Esperemos que por el bien de la Revolución estas medidas no tengan vínculo con aquellas.
El razonamiento de los economistas ortodoxos que abundan en la oposición y también en el gobierno es que: “Un país devalúa su moneda para así tener posibilidades de incrementar sus ventas externas y recibir más divisas”. Suena bonito verdad, pero en la práctica a veces no ocurre así. Solo un ejemplo sencillito: “Betancourt devaluó en 1961 y, Luis Herrera en 1983”, en ninguno de los dos casos las condiciones económica mejoraron, y tampoco en las sucesivas devaluaciones a partir de 1983, no apareció más empleo, ni más producción etc.
En estas medidas efectuadas el viernes 8 de febrero 2013. Hay algo que no cuadra. Por una parte venimos de un crecimiento económico de más del 5%, las Reservas internacionales están estables, las Reservas en Oro están dentro del país y en alza, el Precio del petróleo en incresendo (107$/B). El desempleo según el INE en un 7%, La producción de rublos alimenticios según cifras del gobierno en un 70%, hay estabilidad política, etc. ¿entonces?. ¿Sera que todo esto es artificial, y el INE y los voceros del gobierno nos están cayendo a coba?. O la realidad es la siguiente: Entrada a Mercosur con una moneda sobrevaluada, Pagos de Deuda externa, Pago de importaciones en rublos esenciales, Producción de PDVSA estancada, Mal manejo en el endeudamiento externo e interno, Pagos de Pasivos y de subsidios al sector más vulnerable, Demasiada liquidez en la calle, “Enfriamiento de la Economía”, tesis de los ortodoxos que asesoraron a Luis Herrera en 1983, que advertían un “Recalentamiento de las actividades económica”… En fin, será que esto es lo que estará pasando y no lo sabíamos??.
En Venezuela entre 1984 y 1995, las políticas de devaluación estuvieron en el orden de 6 mil por ciento (6.000%), es decir la paridad BS-$, paso de 4,30 a 290 Bs/$, esto produjo un proceso inflacionario de 500%, siendo el país dependiente de las importaciones, cuestión que aun padecemos. En todo ese periodo, no existió una generación de empleo y tampoco generación de riquezas para la población.
Esta medida tomada por la Revolución, quizás es el inicio de otros ajustes económicos que vendrán a futuro. Pero debemos estar claros, que la oligarquía dueña de los dólares está aplaudiendo detrás de las cortinas.
Es una falacia que una devaluación ofrece ventajas para los exportadores. Es cierto que abarata para los compradores internacionales la compra de productos venezolanos (Mercosur), aumentando la competitividad comercial, pero a su vez estas ventajas son minimizadas a la hora de importar los insumos que necesitan para producir sus productos. Lo que ganan al vender en el exterior, lo pierden al comprar en $ sus materias primas en otros países. Este desfase castiga a los consumidores nacionales, ya que los productores aumentan discriminadamente sus productos en Venezuela.
Lo único bueno a nuestro entender, que esta medida contraria a los intereses de la mayoría, es un aviso de que pronto tendremos al Presidente Chávez en nuestro país. Porque de lo contrario, esta medida hubiese sido pospuesta después de las nuevas elecciones presidenciales.
Artículo realizado por Pedro Patiño - Colaborador de Hablando República desde Venezuela.

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