31 de diciembre de 2012

Mentir y desacreditar, estrategia contra lo público

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Como reflexionaba en un artículo anterior sobre el ataque a la Sanidad Pública, los pivotes de la estrategia neoliberal son mentir y desacreditar. Mentir sobre la relación coste-eficiencia y desacreditar a todo el personal público.

La campaña contra el funcionariado es antigua pero en los últimos años se ha convertido en virulenta. Nada como comprobar que es un asunto recurrente en las páginas del “centrista” diario El Mundo o que es uno de los temas estrella de las plataformas ultras-liberales como Libertad Digital o Intereconomía.

De siempre hemos asistido a la siembra de la duda que contraponía la supuesta ínfima calidad de lo público con la excelencia de lo privado, todo aderezado con la eterna y popularizada crítica al trabajo de los funcionarios, reducidos a poco más que vagos malencarados.

En vez de promover la aspiración a que la estabilidad y los derechos laborales conseguidos por los trabajadores públicos se extendiera a todo el colectivo trabajador se puso en marcha una jugada a largo plazo, basada en la excitación de los bajos instintos y la envidia: “si yo no lo disfruto, que nadie pueda”. Campaña de mentiras que desde los despachos del pensamiento privado se propagó como un virus a los grandes medios de (des)información, a las tertulias, a los editoriales, a los cómicos, a las series de situación y de ahí, a los bares y a las casas.

Los funcionarios son unos vagos, lo público es malo. Queremos ser ricos.


Se consiguió. La mayoría piensa ya como los verdugos. Aspiran a ser, pero no lo serán. Es lo que tiene el capitalismo, la mayoría se debe arrastrar para que unos pocos puedan triunfar.

A pesar de las mentiras, ellos siguen ahí trabajando para todos: nos curan, apagan fuegos, investigan, enseñan, limpian, conducen, … tan variados y tan presentes. Sí, los hay vagos e incluso indolentes, como en todos los colectivos, pero la mayoría siempre está para atendernos, independientemente de si tenemos dinero o no.

Para entenderlo, nada mejor que las palabras prestadas de una amiga (funcionaria) en un correo a alguien cercano contaminado por la propaganda neoliberal.

«...los funcionarios no hemos nacido funcionarios, la mayoría hemos trabajado con anterioridad en la empresa privada, en todo tipo de empresa privada.
En mi caso, tras 14 años en un colegio de monjas donde me enseñaron, sobre todo, a aprender, a estudiar y ser eficaz, al terminar nos engañaron diciéndonos que el mundo era nuestro si cursábamos una carrera universitaria.
Cuando la terminé, historia, encontré trabajo, y sólo con ayuda de alguien, como es tan frecuente en nuestro país y me temo que en casi todos, vendiendo perfumes en el aeropuerto. Allí se trabajaba por picos, había horas eternas y otras en las que no parabas. De ahí a un broker, con jefes muy progresistas en apariencia pero con un régimen de trabajo en el que parecía que nunca hacías las tareas todo lo rápido que la empresa necesitaba. A mi lado, una secretaria vestida de rojo vaporoso, se limaba literalmente las uñas mientras yo trajinaba como una loca.
De ahí pasé a una institución cultural semi pública-semi privada en la que se nos contrataba por medio de una ETT diseñada ad hoc y nos pagaban una mierda en comparación con lo que cobraban los que sí estaban en nómina. El trabajo no era abrumador, la verdad, y aprendí muchísimo hasta que al pedir la reducción de jornada por maternidad hicieron fijos a todos mis compañeros menos a mí. Hoy no queda más que uno en la sección, éramos 10.
Entonces decidí presentarme a una oposición. Nunca antes lo había contemplado porque la sola idea de hacer lo mismo toda mi vida laboral me espantaba pero me gustaba mi profesión y en la administración podía ejercerla sin la amenaza que vi materializarse con la reducción de jornada por maternidad en la privada. Aprobé y desde entonces soy funcionaria de carrera.

Supongo que me he "convertido" y que ahora valoro mucho más la función de quien trabaja para todos. Los hay, hay gente que atiende a inmigrantes, a pacientes, que apagan incendios, que dan clase a mis hijos y se la darán en los institutos cuando vayan. Hay quien trabaja con personas y quien se limita a tramitar. Todo muy normal, como en la privada.
Sin embargo, nuestros sueldos son los más bajos que yo he cobrado en toda mi vida laboral. Tenía muchos más días libres en la institución cultural, por ejemplo, y mucha más movilidad de horario en el aeropuerto.
Pero sobre todo nadie me difamaba. Nadie me mandó nunca mails ni artículos en los que se decía que todos los que ejercían una profesión como la mía eran unos caraduras, unos sinvergüenzas, unos vagos, unos incoherentes... Nadie cuestionó jamás que se dieran bonus millonarios en las empresas privadas. Nadie cuestionó que se te castigara por pedir una reducción de jornada por maternidad...
Pero fue hacerme funcionaria y ver como todo el mundo escupe críticas, las más de las veces fundadas en rumores, chismorreos o voluntades decididas que lo que pretenden es deslegitimar lo que hacemos.
No me parece justo y quería hacerlo saber.
Hay funcionarios vagos como hay trabajadores vagos en la privada, hay personas ineficaces y mediocres en uno y otro ámbito. Hay dinero público que va directo a empresas y entidades privadas porque sin ese dinero no subsistirían y nadie dice nada y sin embargo el ojo del huracán está siempre, como la espada de Damocles, sobre nuestras cabezas...»

Su enfado debería ser el nuestro, porque defender lo PÚBLICO es defender lo de TODOS. Solo los que quieren robar lo de TODOS pretenden desvalorizar lo PÚBLICO.


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30 de diciembre de 2012

Obama: ¿Hombre del año… que viene?

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Obama_TimeEl presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acaba de ser nombrado en segunda ocasión, por la revista Time, la personalidad más relevante del año.
Rick Stengel, editor de Time reconoció a Obama ”por encontrar y forjar una nueva mayoría, por convertir la debilidad en una oportunidad y por buscar, en medio de gran adversidad, crear una unión más perfecta” y destacó el hecho paradojal de que éste es el primer presidente desde 1940 en ganar una reelección con una tasa de desempleo superior al 7,5%”. ”Después de cuatro de los años más difíciles en la historia del país, persiste la posibilidad de que deje la Casa Blanca como un gran presidente que ha sido capaz de encarar las crisis y de construir una coalición con una nueva mayoría”, añadió el comunicado, por lo que -como ocurrió al otorgarle el Nobel de la Paz- pareciera que el premio a Obama se debe más a una expectativa que a un resultado.
El inquilino de la Casa Blanca se impuso en la célebre revista sobre otros candidatos como la Secretaria de Estado Hillary Clinton, el presidente egipcio Mohamed Mursi y los máximos ejecutivos de Yahoo y Apple, lo que da una idea de las preferencias de los seleccionadores. El líder bolivariano Hugo Chávez que ha ganado varias reelecciones, la última de ellas  este año, con una amplia ventaja e imponiéndose a graves afectaciones de salud y feroces campañas mediáticas a nivel global, nunca encajaría en la lista de Time.
Pero no perdamos las esperanzas, en su nuevo mandato Obama podría hacer algo que lo colocara en un lugar destacado de la historia, le validara su muy cuestionado Premio Nobel de la Paz y diera a Time una razón para convertirlo en la única persona nombrada tres veces “personaje del año”. Sarah Stephens, Directora del Centro para la Democracia en las Américas, ha hablado en un artículo publicado publicado el pasado lunes 17 de diciembre enThe Huffington Post sobre las implicaciones positivas para las relaciones entre Cuba y Estados Unidos que tendría la muy posible designación por el presidente del Senador John Kerry como Secretario de Estado y del ex senador Chuck Hagel al frente de la Secretaría de Defensa. Ambos han expresado en varios momentos su discrepancia con la política de confrontación seguida por EE.UU. durante más de cincuenta años contra la Isla. “Si estos dos hombres son nominados y confirmados, esto no significa que el presidente Obama elevará a Cuba como una prioridad de la política exterior. Pero sí significa que dos veteranos que instaron al país a deshacerse de su equipaje de la Guerra Fría y normalizar las relaciones estarían en la mesa cuando se tomen decisiones estratégicas”, ha escrito Stephens.
Y si esa normalización sucediera, Obama estaría cumpliendo con el mandato abrumador y reiterado de la comunidad internacional que a través de la Asamblea General de la ONU ha condenado la política estadounidense hacia Cuba, atendiendo el llamado de muchos parlamentos, jefes de estado y personalidades, incluyendo varios Premios Nobel, de que libere a los Cinco cubanos condenados injustamente en EE.UU. y convirtiéndose, entonces sí, en el hombre del año 2013, no sólo para Time, sino para todo el mundo.
Artículo realizado por Iroel Sánchez - Colaborador de Hablando República desde Cuba.

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La Memoria Inexcusable

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Cientos de miles de desaparecidos yacen en las cunetas clamando justicia. Una democracia que se tenga por tal no puede asentarse sobre el olvido. 

El día que en lugar de monumentos al fascismo tengamos museos sobre el genocidio franquista empezaremos a ser un país normal...
"La Sonrisa de la Dignidad" Foto de Paquita tomada el #27O durante el intento de "ocupación" de la Generalitat por los #iaioflautas








A continuación, transcribo de oído algunos fragmentos de la mesa redonda.




René Pacheco, arqueólogo y director de las exhumaciones de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH):

«Cada vez que se abre una fosa la ley de amnistía pone todos los impedimentos habidos y por haber.
Cuando trabajamos, la gente colabora y nos cuenta su historia en voz baja. El miedo persiste.
Los cuerpos deben estar donde los familiares decidan y no donde decidieron los asesinos.
Detrás de cada esqueleto hay una persona, detrás de cada fosa un crimen y unos familiares que sufren»
El discurso de René es muy emotivo y no tarda en arrancar los primeros aplausos de la abarrotada sala. Nos cuenta que se encontraba trabajando en una exhumación en Ciudad Real. Corría el gélido mes de enero y, preocupado por el frío, pidió al familiar que se marchase a casa, que cuando todo estuviese a punto pasarían a buscarle. El anciano se negó argumentando; "llevo casi 80 años esperando recuperar a mi padre. No le conocí. Este es el momento de estar con él" 



Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal anticorrupción ymiembro de la Plataforma contra la impunidad:
«Se ha constatado el genocidio franquista, es un delito, son crímenes contra la humanidad y no prescriben. La justicia y los jueces deben actuar.
Hay una política (PP-PsoE) decidida en obstruir cualquier actuación con respecto a la memoria histórica y las fosas.
Ante la pasividad del Estado y los fiscales sobre las desapariciones forzosas, hay que ser pertinaz, persistentes e incluso impertinentes.
Pone los pelos de punta que en 33 años de democracia no se haya reconocido la dignidad de los desaparecidos»



Quiero dedicar este modesto relato a los familiares de los desaparecidos y a todos aquellos que trabajan por la recuperación de la memoria histórica.



Bajo el roble




Como tanta veces había hecho de niño, me encaramé al viejo roble de la colina del cementerio. En su corteza perduraban las cicatrices abiertas por las balas. Junto a sus raíces el eco del juramento que iba a quebrantar.
Afianzándome a horcajadas sobre la recia rama, contemplé cómo se desvanecía la bruma bajo la torre del campanario. Tras veintidós años de ausencia, tuve la sensación de que el pueblo permanecía anclado en el pasado.
Eché un último vistazo al tejado de la escuela y descendí del árbol. De rodillas, comencé a escarbar desterronando la tierra húmeda con las uñas. Había llegado la hora de hacer justicia...



The Partisan: "Oh, el viento, el viento sopla. A través de las tumbas el viento está soplando. La libertad pronto vendrá. Entonces saldremos de las sombras"

Artículo realizado por Miguel García - Sección de Libre Publicación.

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29 de diciembre de 2012

Feliz Navidad

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            En estos tiempos de felicidad y -ahora- austeridad navideños, siempre surge la pregunta de qué estará pasando en África, y aparecen miles de campañas contra la pobreza, contra la desnutrición, contra las enfermedades venereas... Y estoy convencido de que ese es uno de los problemas de esta sociedad. Queremos ser buenos los días previos al 6 de enero para que los Reyes sean generosos con nosotros. Si los Reyes Magos fueran justos, realmente no existiría la pobreza, y solo recibirían regalos los niños con menos posibilidades y las personas trabajadoras. Para los ricos de nacimiento (los que se lo han encontrado todo hecho) debería haber únicamente carbón, y del que no se come. ¿Pero cómo van a ser justos, con las tasas que ha puesto Gallardón?

            Por otro lado, el gordo de rojo este año no ha venido. Pobre papá Noel. Le pillaron en la frontera de España con Francia huyendo del PP y lo metieron en la cárcel. Todos sabemos que papá Noel es socialista, si no no se explica el porqué del color de su traje. Este sí era buen tío. Viajaba sin consumir gasolina y sin contaminar, repartiendo regalos por igual sin poner condiciones y reía de modo que al oírle, debías sonreír. Ahora está en la cárcel, donde se encontró con Alfon y con Carromero, pero al último ya lo soltaron por estar en las filas del PP. Hay que  mirar el lado positivo, ahora Alfon podrá recibir todo tipo de regalos de papa Noel, aunque no pueda comerse las uvas con su familia.

            También fuimos testigos del acto que todos esperábamos. De ese acto en el que todos dejamos de hacer lo que en ese momento nos ocupare para poner la 1. El discurso del rey. El rey dio un discurso ejemplar, propio de su pedigree. Un gran conocedor de la palabra y de la expresión. Vamos que si lo fue... Fue capaz de hablar de la situación actual española sin decir palabras como bankia, corrupción, ipads, recortes, etc. De todos modos, cada vez que veo (en diferido y por las noticias del día siguiente, claro) el discurso de este señor mi cabeza piensa que dice: “jaja, estoy viviendo a vuestra costa, mientras no tenéis para pagar la casa, ni el cole de los nenes ni las medicinas de la abuela”.

            Por último, ayer fue el día de los inocentes. Yo esperaba que saliera Rajoy y todo su equipo con una copa de champagne diciendo: ¡qué no, tontos, que todo era una inocentada! Que vamos a quitar la reforma laboral, no vamos a subir el IVA, no vamos a implantar las tasas en justicia, no vamos a reformar el Código Penal, no vamos a recortar en educación, sanidad ni servicios sociales, no vamos a mantener la Iglesia a costa de todos, vamos a quitar la ley de no hacer pagar impuestos a Eurovegas... Pero no fue así. De hecho, ellos son fruto de la mayor inocentada de la historia de España. Además, va para otros tres años, así que mira si va a durar la broma. Yo le hago eso a un amigo, y no me vuelve a hablar en la vida...

Artículo realizado por Miguel Ortega.

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Harry Randall, el fotógrafo de la XV Brigada Internacional en la Guerra Civil Española.Sábados de la historia

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El pasado miércoles 13 de noviembre falleció en Arizona el que fuera Jefe de la Unidad de Fotografía de la XV Brigada Internacional Harry Randall, a sus 96 años de edad nos abandona, pero nos deja su legado en forma de archivo gráfico sobre todas las actividades, tanto bélicas como lúdicas que llevaban los batallones que componían la XV Brigada Internacional también conocida como Brigada Abraham Lincoln, los  batallones que la componían eran:  El Batallón Washington, el Batallón británico, el Batallón canadiense Mackenzie-Papineau, el Batallón Dimitroff (formado por voluntarios Yugoslavos) y el 24 Batallón de españoles (formado por voluntarios Cubanos) de todos ellos tenemos hoy constancia por sus fotos y nos da la posibilidad de continuar el estudio.

Harry Randall zarpó desde New York el 12 de junio de 1937 a bordo del SS Georgic, llegando a España el 1 de julio del mismo año. Tras una breve instrucción en la Base de Infantería de Tarazona (Albacete) junto con el batallón Batallón Mackenzie-Papineau, fue ascendido a Sargento y se le adjudicó el puesto de Jefe de la Unidad de Fotografía de la XV Brigada Internacional, formada el día 31 de enero de 1937.

Su misión era combatir el fascismo con su cámara, y dejar constancia de todo aquello que acontecía a la Brigada. El material era publicado en la revista "Boletín de la Brigada de Voluntarios de la Libertad", el equipo además de Randall lo componían: Katine y Benjamin Anthony B. Drossel, William H. Oderaka este último técnico de laboratorio. 

A pesar de todas las dificultades que acompañaron a toda la Unidad de Fotografía, se consiguió un gran legado del que hoy somos beneficiarios. Aquí tenéis algunas de sus imágenes:

Bombas palo capturadas en Quinto

Cadáver de un fascista sin cabeza (Quinto)

Tanques subiendo carretera antes de las acciones (Quinto)

Rifles fascistas modelo Mauser capturados en Quinto

Fortificación fascista tras la toma de Belchite 

Tanque de la XV BI camino de Belchite. Al fondo se aprecia el pueblo.

3 Españoles de la XV Brigada Internacional

Edificio de la sede de Falange tras la toma de Belchite

Calle de Belchite tras la toma 


Compañero Randall, nunca olvidaremos tu labor antifascista y la ayuda voluntaria y desinteresada que te trajo a defender la República, por todo esto y mucho más siempre estarás en el corazón de los antifascistas.

Salud.

Artículo realizado por E.P. (@DefensaDeMadrid).

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28 de diciembre de 2012

El realismo social como entrega y empatía.

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Consideraciones sobre El recinto Weiser, primera parte de La verdadera historia de Matías Bran, de Isabel Alba.



Para dedicarse a eso que la teoría viene llamando realismo social es necesaria una actitud de modestia, de apagamiento del ego, imprescindible cuando se trata de meterse en la piel de los otros. Generalmente, los escritores somos gentes de la clase media cuanto menos, porque el conjunto de destrezas y conocimientos imprescindibles para afrontar la ardua tarea de construir una novela suelen ser patrimonio de los sectores privilegiados de la sociedad. De ahí que para escribir desde la piel de aquellos que se encuentran en la distancia social sea imprescindible trabajar con una actitud adecuada que impida vicios malsanos como el paternalismo o la proyección de complejos en lugar de una auténtica empatía.

Curiosamente, realismo social es una etiqueta que se circunscribe a una narrativa especializada en mostrar a “los de abajo”, tomando el título de la conocida novela mexicana. No es una literatura obsesionada por algo así como “la realidad”, por la descripción minuciosa o el puro testimonio. Es literatura cuyo tema esencial es la lucha de clases, y vista, además, desde el punto de vista de los oprimidos; un tema poco frecuente y, por cierto, muy desprestigiado en el mercado literario actual. El realismo social no es el camino más adecuado para alcanzar la gloria literaria, aunque también es cierto que precisamente no casa nada bien con ninguna forma de egolatría.

Ocuparse de la lucha de clases hace de la literatura un instrumento de conflicto, la coloca ahí, en medio del campo de batalla. ¿De qué sirve tomar las voces sepultadas por la pirámide social? Básicamente, es un ejercicio de dignidad cultural. Levi-Strauss definía la cultura como sistema de intercambio simbólico, como mundo de textos compartidos. Y ahí exactamente es donde se ubica la literatura. Teniendo en cuenta esta interesante noción, podemos ver claramente la cultura de la sociedad capitalista como un sistema de opresión cultural donde los valores que se comunican son, en una mayoría aplastante, los de la minoría dominante. Y en esa batalla es donde hallamos el sentido capcioso que tiene la clase media, como tinglado sociológico actual que representa una falsa normalidad alumbrada de lapsus que por momentos muestran abismos de injusticia. La literatura actual está sembrada de las seguridades y derechos de la clase media, maniqueamente opuestos a las maldades del lumpen y del ser humano en general, reconstruido en el imaginario dominante como un monstruo incorregible y repugnante. Las escasas aproximaciones narrativas al discurso de la mayoría que no lee, que sólo trabaja o está en el paro, suelen estar cargadas de la impostura de quienes en el fondo de su corazón se creen un peldaño por encima. Si no hay una lucha de clases cultural, es imprescindible crearla. Las voces y los valores apagados por el clamor dominante, que se sustenta en la privatización oligopolística del espacio público, de la cultura propiamente dicha, tienen que emerger. Y para ello es imprescindible la literatura, la elaboración minuciosa de discursos que funcionan como contrapeso y como espuela para el ánimo porque legitiman esos otros valores, les dan la dignidad de una existencia cultural contra viento y marea.

La crítica con frecuencia denuesta la literatura que encaja en la etiqueta que nos ocupa, acusándola de monotonía, insuficiencias, pobreza literaria. Pasa algo parecido a lo que sucede en el mundo de la gastronomía. La cocina popular sucumbe ante la presión de la sofisticación de la cocina de élite por un lado y la transcultura industrial por otro. Pero con frecuencia la sencillez y el ingenio de muchas recetas que surgen de la pobreza de medios e ingredientes no tienen nada que envidiar a los sofisticados inventos de la cocina de los ricos. El realismo social se caracteriza por la escasez de artificio y la subordinación del relato a la necesidad de transmitir unos valores, unas experiencias, una empatía culturalmente sepultados. Ha de ser, por tanto, una literatura sencilla y directa, plenamente accesible, lo cual con frecuencia exige mucho ingenio e imaginación y no excluye un cierto nivel de experimentación literaria.

La verdadera historia de Matías Bran

La escritora Isabel Alba ha visto publicada hace unos meses su primera novela, la primera entrega de una trilogía que promete y que ha titulado “La verdadera historia de Matías Bran”. Cumple con creces con las exigencias de una literatura consagrada a dar voz a los clamores apagados por la conjunción del tiempo y un atronador dominio cultural de los más fuertes. “El recinto Weiser” es un relato acerca de una revolución que nunca debió olvidarse, la húngara, allá por la primera guerra mundial. La autora consigue disolverse en la reconstrucción de un mundo que sigue vigente, el de la clase obrera que toma conciencia y lucha contra el sistema que la exprime y la machaca. Nada convencional en sus planteamientos narrativos, esta novela apela a la imaginación y la empatía de cualquiera con una eficacia extraordinaria, hasta el punto de que supera ampliamente la etiqueta de novela histórica. La potente historia de dignidad y lucha que construye apela al presente, es tan actual que los personajes se viven con inusitada cercanía. Están llenos de verdad, de una verdad hercúlea, muy necesaria ahora y siempre.

Todo el relato nace de una maleta, el único legado de Matías Bran cuando muere en la actualidad en su piso de Madrid. Cada uno tiene su maleta, me decía hace poco un buen amigo. En la maleta de Bran se esconden la sensibilidad y el bagaje de la autora. Me pregunto qué experiencias, qué biografía es la que le permite esa cercanía con esos personajes que reposaban en las catacumbas de la Historia; cómo se le ha formado ese espíritu capaz de resucitar tan vivamente un mundo tan cercano, tan necesario en los tiempos que corren, a la par que tan lejano. Queremos seguir leyendo, vaciando la maleta de una trayectoria que en el primer libro desemboca en España de una manera inquietante y sintomática.

Artículo realizado por Javier Mestre.

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Pampliega, reportero de guerra

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No acostumbro a escribir post como este. Es más, no me siento bien haciéndolo. Pero hoy me he animado porque hay cosas que se deben saber. De las anécdotas, de los pequeños matices, se suelen extraer las conclusiones que caracterizan a los individuos.

Este caballero de la foto es periodista. Se llama Antonio Pampliega. Poco diré de él. Es mejor que le conozcáis a través de sus propias palabras:


Se trata de un “Periodista español que desde hace enero de 2008 (literal) se dedica a recorrer un mundo en guerra”. Algo, desde luego, loable y arriesgado, aunque para mi gusto pretencioso. En la presentación de su Blog invita al lector a lo siguiente: “Acompáñame a ese Mundo en Guerra que apenas tiene cabida en los medios de comunicación; porque sino lo contamos no existe…y sino no existe ganan los Señores de las Sombras”. Repito, es literal. No hay error de transcripción. Ni ese punto y coma en mal sitio, ni las faltas de ortografía son, esta vez, de mi cosecha. Pero da igual. Es de agradecer que aún haya periodistas valientes que se animen a luchar contra los Señores de las Sombras en este mundo. Lo que hace falta, en realidad, es saber quiénes son exactamente.

Antonio Pampliega publicó en el periódico El País un artículo el pasado 6 de octubre de 2010, titulado “Pagar por ir a la guerra” (http://elpais.com/elpais/2010/10/06/actualidad/1286353036_850215.html), que empezaba realizando la siguiente queja: “Llevo más de tres años recorriendo las zonas más peligrosas del planeta. He invertido mis ahorros, he pedido un crédito…  ¿Qué más tengo que hacer para poder trabajar?”. No tengo duda alguna de que la profesión de periodista pasa por malos momentos, aunque sí tengo mis discrepancias cuando enumera en esa lista de países a Cuba, esa terrible Dictadura donde, por ejemplo, la gente suele ir de vacaciones, e incluso los que cometen homicidios imprudentes son devueltos a su país para que tomen las uvas junto a sus familiares. Y yo alabo ese ímpetu periodístico. Por supuesto, hablamos del hecho de ser periodista en lugares de conflicto. Nada digo sobre el contenido de sus crónicas. Cualquiera puede leerlas. Desde entonces, y previo reportaje emitido por Telemadrid, Pampliega ha publicado artículos para el Diario Público, AFP, 21 (La Revista Cristiana de Hoy), etc.

Y acabó en Siria. Y allí, parece ser, anda.

Hace unos días, la periodista @monicagprieto publicó este tuit, cuyo contenido yo comparto, aunque me generó grandes dudas. Así que, asumiendo mi desconocimiento sobre el tema, respondí con una pregunta que se puede leer en la parte inferior.

Esto generó un debate, en el que otro usuario de Twitter realizó este comentario:


Y entonces apareció él, el señor Pampliega, ofendido ante injurias de esta magnitud, respondiendo educadamente con una frase que yo recogí, en otro tuit, con una cabecera:



Claro, tras leerlo, algunos pensamos que este hombre, entre tanta guerra, podía tener algún problema afectivo. Un articulista de periódicos de renombre, que quiere sacar a la luz la verdad para que no ganen los Señores de las Sombras, debería ser, además, un poco educado y no emplear términos tan asquerosamente machistas con el primero que siembra dudas sobre la labor informativa que realiza desde Siria. Pero también le ofendió mucho el hecho de que yo recogiera su tuit, así que me invitó a la orgía:

Además, me invitó a reunir cojones para irme a informar desde Siria. Lo he desestimado por varias razones: no soy periodista, no comparto el lenguaje de los Señores de las Sombras e, incluso, si quisiera encontrarlos, creo que, parafraseando a Aznar, no andarían ni en desiertos lejanos, ni en montañas remotas. Lo dejamos para otra ocasión.


Me preocupa que los informadores de algo tan terriblemente serio como el conflicto en Siria, reúnan un perfil parecido al de este caballero. Nada hubiera dicho sobre él, de no ser por su lenguaje agresivo y machista. Pero en vista de que, lejos de rectificar, subió el tono aún más, creo que la gente merece que se conozca qué clase de personas nos informan desde los puntos de conflicto, en un tiempo en el que los reporteros cobran un significativo papel, porque de manera consciente o inconsciente, pueden facilitar el que se pueda justificar una intervención extranjera que, con toda seguridad, y como se ha demostrado en las últimas décadas, no miraría en absoluto por el bien de su población.

Estoy seguro de que no todos los reporteros de guerra tienen este perfil. Si, además, redactan bien, fenómeno. Y si, por último, no emplean términos como “Señores de las Sombras” y tal, pues mejor que mejor. Porque una guerra es algo tan serio, que no quiero vivirlo en las crónicas como si de una película de ciencia ficción se tratara. Aunque a veces, esas crónicas en sí mismas son pura ciencia-ficción.

No nos engañemos. Me preocupa qué es lo que ocurre en Siria, me preocupa cada bomba que explota y cada niño que muere. Ceo que ya he averiguado cómo debo de explicar a mis hijos esto que ocurre en Siria (http://elblogderaskolnikov.blogspot.com.es/2012/02/la-intervencion-en-siria-explicada-un.html). Pero nadie me va a vender la moto de que todos esos males se solucionan con una intervención extranjera, que es lo que ya claramente se esconde detrás de todo esto. Porque de intervenciones humanitarias están los cementerios de Libia llenos. Y los de Iraq. Y los de Afganistán, etc.

El Señor Pampliega lo que hace es insultar a quiénes cuestionan precisamente eso, que detrás de un conflicto real, se esté sobre alimentando un ruido con el objetivo de derrocar a un Régimen para poner a otro más afín a los intereses de siempre. ¿Sorprendente? No. Más de lo mismo.

Pero, mala suerte, seguiremos cuestionándolo, le duela a quien le duela.

Artículo realizado por @Raskolnistan.

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27 de diciembre de 2012

Hacer "Legal" lo "Ilegal": La financiación de los partidos políticos1ª parte

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financiacion partidos_pura

Leo y escucho, que es la forma que me queda para intentar interpretar lo incomprensible de esta realidad indigesta: euros que vienen de Europa no para los desahuciados, para las escuelas con deudas, para los pensionistas que lloran en su íntima frustración, tras años y años de trabajo, sino para los usureros. Bankia recibirá 17.960 millones; NovaGalicia Banco 5.425; Catalunya Banc 9.080 y Banco de Valencia. Al banco malo irán 2.500 millones. Millones, no de euros sino de parados, alargando las colas, serpientes de impotencia, frente a los vacíos locales de búsqueda de trabajo.

Hoy se unían, para exhalar su indignación, su rabia y su desesperanza, cientos de personas, en más de 55 ciudades, que pedían con su voz que este (anti)gobierno detenga su extorsión al ciudadano y deje de recortar su esperanza. Ministros que se burlan a nuestra cara sobre nuestras creencias, nuestras culturas, que no nuestra cultura, las lenguas que las sustentan, toros de lidia, cornudos animales, que afirman crecerse con cada banderilla, cada crítica y cada sollozo de los que ellos pisotean. Ministros advenedizos que urdieron, mientras se les obligaba  a estar en la sombra de señoras rubias de bote y pésimas intenciones, su sueño de poder y que ahora, una vez las aguirres damas abandonaron el barco para hacerse rogar, se atreven a hacerlo realidad, diciendo que “admiten que gobernar, a veces, es repartir dolor

Los periódicos escriben hoy en sus titulares que España sigue sin implementar las normas del Consejo de Europa para la financiación de partidos políticos: El órgano anticorrupción del Consejo de Europa (GRECO) reclamó la semana pasada a los Estados miembros, España entre ellos, para que aumenten la transparencia de la financiación de los partidos políticos y las campañas electorales. España incumple los requerimientos en esta materia. Nada se ha avanzado tras el último informe de evaluación de hace un año, y el ministro de (IN)Justicia, decretator Alberto Ruiz Gallardón,  no ha anticipado ningún avance legislativo en esta materia, como es comprensible. Le interesa más destrozar el acceso a la justicia de quienes no puedan pagar el impuesto terrorista de las tasas judiciales o cualquier campo susceptible de lucirse como hábil decretator en un país de ciudadanos exhaustos e impotentes.

Leo. Escucho. Siento repulsión e indignación, con igual porcentaje. Y, claro, se provoca mi reflexión, una de las cosas que ellos no van a poder arrebatarme:

La importancia de la financiación de los partidos políticos transciende más allá de la época en la que políticos aficionados, provistos de su disfraz de políticos profesionales, politicuchos, mafiosos y delincuentes de guante blanco y cartera, a la espera de ser “legitimados” por papeles secuestrados a unas siglas, ruedan de gira por el reino de los crédulos. Cada cuatro años la función se re-estrena, se repite, sin muchas novedades de utilería.

Muchos (des)esperamos, cada cuatrienio, que las circunstancias de una realidad cada vez más irreal y brumosa haya hecho que los actores, patéticos y patéticas aspirantes a stars, hayan pensado, al menos por una vez, que deberían sustituir sus despliegues teatrales en las plazas de toros por algo más cercano a la política (supuesto arte de ejercer el poder público, de gobernar o de ocuparse de los asuntos públicos en general), en salas parlamentarias insonorizadas a las palabras huecas, con extremas medidas de seguridad contra las mentiras y las obras de guiñol magnificadas. Pero es una espera infructuosa.
Ahora que la cizalla implacable, incesante e irracional de los politicuchosdeleznables que recontaron con gula su prepotencia travestida en votos con azules y gaviotas se cierne, instante a instante, sobre el alma social – la educación, el derecho a una sanidad pública, la incuestionable necesidad de acceder y tener una vivienda y otros tantos retales aniquilados- es cuando deberíamos plantearnos una seria reflexión sobre la ilegalidad en la que sostienen sus equilibrios políticos, sus cambios de chaqueta, sus imputaciones y sus conductas, que inevitablemente degenerarán en escándalos en un futuro. Se escudan en que estamos presos, gracias a ellos, en un estado de shock tal que no van a tener que soportar nuestra reacción porque, sencillamente, no vamos a reaccionar: cansancio, desilusión, paro y ausencia de horizontes es el veneno que nos han instilado. El antídoto, si lo hay, está protegido por todos ellos, a buen recaudo para que jamás sanemos.

Alguien debería explicarles que la expresión “demoledora mayoría” no equivale, por mucho empeño que desplieguen, a “mayoría demoledora”. Las papeletas en blanco de las urnas, tintadas con sus siglas,  no les dieron el poder de “demoler”, de “demolernos”. Las urnas, aquellas y todas, se sostienen sobre una base firme que despliega su pestilencia a dinero y soborno, a inversión para comprar prebendas futuras, relaciones “inesperadas” de amiguismo y otras estrategias que, en absoluto necesitaría el arte de la política sino estuviese, como está,  ejercido por expertos en prostitución de ideas, de intenciones y de verdades maquilladas. No creamos que la financiación opaca de los partidos políticos cesa antes y después de las campañas electorales. Es eterna, como cualquier proceso que busca eternizarse no por la preocupación social sino por el hambre de dinero y poder.

La forma, modo y proceso, en que se produce -o se permite- es un vector de importancia vital que afecta al modo en que se configuran los matices del “sistema democrático” de un país. No sería descabellado comparar el llamado “estado de partidos” como un conjunto de células especiales y únicas que, en la mayoría de ocasiones, se convierten en cancerígenas. El sistema de financiación de los partidos, no solo en España, pervierte la democracia –si es que alguien cree a estas alturas en ella- y anima a conductas probadamente irregulares.

No me produce ningún reparo afirmar que la democracia, esa por la que supuestamente luchan los partidos financiados, NO EXISTE. Lo que vivimos, impuesto, en todo caso, únicamente se acerca al insuficiente e hipócrita concepto de “democracia de masas”, una democracia que se compra y se vende, se financia, al fin y al cabo una subasta velada. La predominancia del voto no es la predominancia de una idea o una cadena de ellas, una ideología, sino la de un conjunto de estrategias de márquetin, de la apuesta interesada de los sponsors, proxenetas oficialmente aceptados,  y del gasto de un presupuesto que, a priori, se sabe dirigido a una transacción nada ideológica, una operación económica sin más velos.
La supuesta financiación irregular del PP (trama Gürtel); el caso en el que Khol reconoció que durante unos 5 años, a partir de 1993, recibió millones en donaciones no declaradas y en el que, a pesar de que jamás desveló su procedencia, se vinculó directamente al partido que representaba con la industria armamentística, a través de un comisionado con nombres y apellidos, K. Schreiber; el caso francés que relaciona al partido de Sarkozy, y a él directamente, con Liliane Bettencourt, quien supuestamente entregó unos 150.000 euros al entonces político en activo, procedentes de una cuenta opaca registrada en Suiza; la insultante “auto amnistía” que la clase política decretó en el país galo, tras los casos de Juppè i Emmanuelli, para indultar a cualquier dirigente político que estuviera implicado en casos de comisiones, sobornos, aceptación de fondos y blanqueo de facturas; el caso que hizo que el italianoCraxi decidiera exiliarse, presionado por el escándalo de la recepción de ilegal de unos 300.000 millones de liras (unos 24.000 millones de pesetas) para el partido que encabezaba; el escándalo de Lula, “ fue a mediados de 2005 que estalló el escándalo de desvío de dinero público –conocido como escándalo del “mensalón”– porque había una fuerte mensualidad de algo en torno a 15 mil dólares por mes, que se entregaba a cada congresista comprometido a seguir las reglas que dictaba el gobierno de Lula, a partir de un ingenioso esquema que se nutría de dinero público, el que era autorizado por los altos cargos del gobierno”; el de Tony Blair, que parece probar la conexión de patrocinadoresclave de su Partido Laborista, quienes recibieron títulos nobiliarios a cambio de apoyo económico; el de uno de los amigos del que no se resigna a alejarse, Berlusconi, el ahora ex secretario de la Liga Norte  Umberto Bossi, que dimitió por los presuntos delitos de financiación ilegal, blanqueo de dinero, fraude, apropiación indebida y relación con la ‘Ndrangheta de los que está acusado el ex tesorero del partido, Francesco Belsito y un etc. que no va a interrumpirse, me temo, jamás. España no se libra de la gasa tentadora de la financiación irregular y fácil de los partidos. En nuestro país son innumerables los casos, probados o por probar relacionados con irregularidades en la obtención de financiamiento, el caso Naseiro, Filesa, Gescartera, el caso Roldán, Kio, Afinsa, Ibercorp, la trama Correa; etc.

Si bien no es un eximente considerar qué causas han favorecido estas conductas apolíticas, ilegales y delictivas, es importante ahondar en ellas:

● Los impedimentos, casi tan constantes e inevitables que incluso se ven como parte de una extraña normalidad, para que la opinión pública y los medios obtengan información sobre la gestión de los fondos de los partidos, sus gastos y sus fuentes de financiación, hace que solo en el caso de que, por un exceso de arrogancia y la petulancia de algunos políticos, mequetrefes además depoliticuchos, se conviertan las irregularidades en escándalo, y no pueda evitarse la difusión mediática, el ciudadano empiece a intuir una verdad a voces: la podredumbre inunda los cajones de los partidos políticos, aquí y en Sebastopol, como aceptó Craxi en sus memorias.

● Parece ser  aceptado por toda la sociedad (manipulada y anestesiada por quienes además son objeto y agente de las irregularidades) que las necesidades económicas de los partidos son infinitas, justificables todas, racionales y, lo que es peor, INEVITABLES (más o menos lujosas sedes por doquier; número elevadísimo de afiliados liberados, burócratas dóciles que aplauden a los prepotentes líderes de su coalición esperando el boomerang del favor y la adulación devueltos).

● El entramado legal, que los mismos partidos políticos han impulsado y propiciado, que rige la contratación de las administraciones públicas , especialmente en aquello relacionado con la ordenación urbanística, la gestión del suelo, y la ordenación fiscal y económica permite, sin más trabas que las “estrictamente necesarias” para que no lo parezca a la opinión pública, desconocedora de entresijos legales, que proliferen las “contratas” con favoritismo, las conductas malversadoras y arbitrarias, tanto en el aparato del estado como en el autonómico y municipal.

Todo esto únicamente para empezar.
Un preámbulo para seguir sin entender, pero al menos, conocer, la ley Orgánica 5/2012, de 22 de octubre, de reforma de la Ley Orgánica 8/2007, de 4 de julio, sobre financiación de los partidos políticos también llamada, con mucho acierto, la cueva de alí babá, la llave maestra que les permite malversar, obtener fondos ilegales y prevaricar, con bastante relajación, mientras las cifras de pobreza aumentan y las de las pensiones y derechos descienden.

Artículo realizado por Pura Mª García.

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