30 de diciembre de 2012

La Memoria Inexcusable

0
Publicado por


IMG_1808.JPG.jpg
Cientos de miles de desaparecidos yacen en las cunetas clamando justicia. Una democracia que se tenga por tal no puede asentarse sobre el olvido. 

El día que en lugar de monumentos al fascismo tengamos museos sobre el genocidio franquista empezaremos a ser un país normal...
"La Sonrisa de la Dignidad" Foto de Paquita tomada el #27O durante el intento de "ocupación" de la Generalitat por los #iaioflautas








A continuación, transcribo de oído algunos fragmentos de la mesa redonda.




René Pacheco, arqueólogo y director de las exhumaciones de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH):

«Cada vez que se abre una fosa la ley de amnistía pone todos los impedimentos habidos y por haber.
Cuando trabajamos, la gente colabora y nos cuenta su historia en voz baja. El miedo persiste.
Los cuerpos deben estar donde los familiares decidan y no donde decidieron los asesinos.
Detrás de cada esqueleto hay una persona, detrás de cada fosa un crimen y unos familiares que sufren»
El discurso de René es muy emotivo y no tarda en arrancar los primeros aplausos de la abarrotada sala. Nos cuenta que se encontraba trabajando en una exhumación en Ciudad Real. Corría el gélido mes de enero y, preocupado por el frío, pidió al familiar que se marchase a casa, que cuando todo estuviese a punto pasarían a buscarle. El anciano se negó argumentando; "llevo casi 80 años esperando recuperar a mi padre. No le conocí. Este es el momento de estar con él" 



Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal anticorrupción ymiembro de la Plataforma contra la impunidad:
«Se ha constatado el genocidio franquista, es un delito, son crímenes contra la humanidad y no prescriben. La justicia y los jueces deben actuar.
Hay una política (PP-PsoE) decidida en obstruir cualquier actuación con respecto a la memoria histórica y las fosas.
Ante la pasividad del Estado y los fiscales sobre las desapariciones forzosas, hay que ser pertinaz, persistentes e incluso impertinentes.
Pone los pelos de punta que en 33 años de democracia no se haya reconocido la dignidad de los desaparecidos»



Quiero dedicar este modesto relato a los familiares de los desaparecidos y a todos aquellos que trabajan por la recuperación de la memoria histórica.



Bajo el roble




Como tanta veces había hecho de niño, me encaramé al viejo roble de la colina del cementerio. En su corteza perduraban las cicatrices abiertas por las balas. Junto a sus raíces el eco del juramento que iba a quebrantar.
Afianzándome a horcajadas sobre la recia rama, contemplé cómo se desvanecía la bruma bajo la torre del campanario. Tras veintidós años de ausencia, tuve la sensación de que el pueblo permanecía anclado en el pasado.
Eché un último vistazo al tejado de la escuela y descendí del árbol. De rodillas, comencé a escarbar desterronando la tierra húmeda con las uñas. Había llegado la hora de hacer justicia...



The Partisan: "Oh, el viento, el viento sopla. A través de las tumbas el viento está soplando. La libertad pronto vendrá. Entonces saldremos de las sombras"

Artículo realizado por Miguel García - Sección de Libre Publicación.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Lecturas Populares

Suscripción al blog.

Seguidores en Blogger