5 de noviembre de 2011

Gran disyuntiva

0
Publicado por

Vivimos días de nervios, preocupación e inestabilidad. Vivimos atentos a Grecia y a su decisión.
La preocupante situación de que el país pase de tocado a hundido, generaría un terrible efecto dominó para el resto de Europa. O mejor dicho, para los débiles países europeos, donde bien nos podemos encasillar nosotros los españoles y nuestros compas italianos. Sin embargo, Alemania y Francia indudablemente guardarán un as en la manga o en la bolsa.


Resulta increíble que ante una frase con tanto peso como “La democracia está por encima del apetito de los mercados”, pronunciada por Yorgos Papandreu, se revolucioné no solo toda Europa sino lo que es peor los valores de la bolsa. ¿Hasta dónde hemos llegado? Muchos caracterizan al país heleno de trágico, sinceramente quizás les ha tocado a ellos tomar la decisión que podría haber estado en nuestras manos o en otras. Nos encontramos ante una disyuntiva ante la cual es necesario elegir. Por un lado, dejar en manos del pueblo la decisión de aceptar o no tan necesario rescate, para que la unidad monetaria se mantenga estable. Por otro, imponer el rescate sobre un pueblo que se ve sumido en el caos tanto económico como social. Mediterráneos como ellos prevemos la reacción de ciudadanos masacrados por el paro y la falta de orden. Imaginamos una pronta “Crónica de una muerte anunciada”, que no solo será la suya sino la nuestra y la de unos cuantos más. En manos del pueblo todos vestiremos luto, un oscuro crespón del que no se puede predecir ni solución y perdición. Sin embargo, dejándonos violar ese derecho básico como es la elección mediante un referéndum nos someteremos una vez más a la imposición de unos pocos que a buenas horas se quieren salvar el culo. ¿Si hay rescate nos mantendremos? Quién sabe. Quizás tampoco sea así.

Las decisiones ahora se pagan caras, los errores que no fueron previstos. Ni el capitalismo es eterno ni el euro, que a nadie acababa de convencer tanto en su comienzo como en su final. Europa respira una densa niebla que condensa miedo, pérdidas y decepción, pues se torna el futuro cada vez más incierto y las personas más ausentes y abandonadas.  

Artículo realizado por María García

0 comentarios:

Publicar un comentario

Lecturas Populares

Suscripción al blog.

Seguidores en Blogger